Porsche Sale Campeón en las 24 Horas de Daytona tras un Muro Imposible de Niebla
- Redline

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Enero 26, 2026. Daytona International Speedway, Florida. - La edición 64 de las 24 Horas de Daytona no fue simplemente el inicio de la temporada; fue una declaración de intenciones por parte de Porsche quien dominó la mayor parte de la primera mitad de la carrera en la categoría superior GTP.
El aire en Florida se sentía cargado de una tensión eléctrica desde el banderazo inicial, marcando el comienzo de una era donde la fiabilidad técnica finalmente ha alcanzado a la velocidad de los prototipos híbridos. Lo que vivimos en el Daytona International Speedway también fue el despliegue de resistencia humana y mecánica que mantuvo a los aficionados al borde del asiento, culminando en un cierre de carrera que será recordado por décadas como uno de los más ajustados de la IMSA.

La Tercera Consagración de Porsche Penske

El dominio del equipo Porsche Penske Motorsport es materia de estudio a este punto, ya que ha pasado de ser una suerte a una auténtica hegemonía en el automovilismo tipo endurance.
El prototipo No.7 Porsche 963, bajo la dirección magistral de Felipe Nasr, Julien Andlauer y Laurin Heinrich, cruzó la meta envuelto en la gloria de la tercera victoria histórica consecutiva dentro de Daytona. Nasr, convertido ya en un especialista de los finales de infarto, logró gestionar no solo el desgaste de sus gomas Michelin, sino también la presión psicológica de tener al Cadillac No.31 de Jack Aitken llenando sus espejos retrovisores durante la última media hora de carrera.

La victoria, sellada por un margen de apenas 1.569 segundos, demostró que el Porsche 963 ha alcanzado su madurez técnica, mostrando una tracción superior al salir de las variantes del in-field que fue imposible de neutralizar para sus rivales. Para Roger Penske, este triunfo representa la validación de un proyecto que comenzó con dudas y que hoy se erige como el estándar de oro de la categoría.
Cuando la Niebla se convirtió en Protagonista
Uno de los momentos más surreales y determinantes de la carrera ocurrió bajo el amparo de la oscuridad de la noche, aproximadamente a las 20:30 hora local, cuando una cortina densa y fantasmal descendió sobre el circuito, reduciendo la visibilidad a niveles prácticamente nulos. Lo que comenzó como una leve bruma se transformó rápidamente en una cortina blanca que obligó a los comisarios a decretar una bandera amarilla que duraría hasta casi 7 horas, durando 6 horas y 33 minutos de toda la jordana nocturna, estableciendo un récord de neutralización histórica dentro de la prueba.

Durante este tiempo, el rugido de los motores se transformó en un ronroneo constante tras el auto de seguridad, convirtiendo los garajes en centros de crisis donde los ingenieros luchaban por mantener la temperatura de los sistemas híbridos y los neumáticos.
Los pilotos describieron la experiencia como "conducir dentro de una nube de leche", donde las luces de los puestos de control eran lo único que permitía mantener la orientación del coche en pista. Esta pausa forzada eliminó las ventajas de tiempo que varios equipos venían construyendo con extenuante esfuerzo durante la tarde del sábado, compactando a los líderes y preparando el escenario para un stint final de máxima intensidad donde cualquier error mínimo significaría el final para las aspiraciones al podio del domingo.
El Ajedrez de los Segundos
Ya acabado el reinado de la neblina sobre el circuito y cuando el sol de Florida comenzó a asomar sobre el horizonte, la carrera se transformó en una batalla campal donde cada categoría escribió un drama propio. En la clase reina, el duelo entre Nasr y Aitken fue una exhibición de respeto y agresividad; donde el Cadillac parecía tener mayor velocidad punta en las curvas peraltadas, pero el Porsche recuperaba terreno en las frenadas fuertes, creando un juego de tira y afloja que duró hasta el final.

Por su parte, en la categoría mayor del GTD, el equipo de Paul Miller Racing demostró por qué el BMW M4 GT3 EVO es una de las plataformas más sólidas de la parrilla, logrando una victoria sobre cargada de estrategia basada en paradas en pits perfectas y un ritmo constante que terminó desgastando a los Corvette del eterno rival. Estos últimos, a pesar de debutar con el impresionante Z06 GT3.R, vivieron la otra cara de la moneda: tras haber liderado la categoría gran parte de la noche con una facilidad pasmosa, una falla en la suspensión trasera del auto No.3 eliminó todas las posibilidades de una victoria, dejando un sabor agridulce en la estructura de General Motors.
En LMP2, la lucha fue igualmente encarnizada, con el equipo CrowdStrike Racing arrebatando la punta en la última hora gracias a un relevo magistral de Malthe Jakobsen, quien supo navegar el tráfico de los GT con una precisión quirúrgica que dejó sin respuesta al resto de la parrilla.
Un Nuevo Orden en el Horizonte de IMSA
Con los trofeos ya entregados y el confeti ya barrido de la recta principal, la IMSA se prepara para una temporada que promete ser la más competitiva de su era moderna. El podio logrado por BMW M Team WRT en su debut en la categoría GTP sugiere que la lucha por el campeonato no será cosa de dos marcas, sino de una guerra de desgaste entre cuatro o cinco fabricantes con el mismo nivel de preparación. La fiabilidad ya no es el gran interrogante, ahora lo es la ejecución bajo presión extrema.
Daytona nos dejó claro que en la temporada 2026, ganar no depende solo de tener el coche más rápido, sino de saber sobrevivir los caprichos del clima y a la implacable presión de un pelotón que no perdona ni un milímetro de asfalto.




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